¿Cómo aprender a ser FLEXIBLES en un mundo tan cambiante?

En este tiempo de cambio, la flexibilidad es una competencia o habilidad fundamental que necesitamos aprender para poder adaptarnos a todo lo nuevo y desconocido.

Es muy necesaria para nuestra vida, como también en el ámbito laboral, en este último, es una de las competencias que debemos tener desarrolladas para postular a un nuevo trabajo o seguir en el que ya tenemos.



¿Qué significa ser flexibles? Una de las definiciones es: adaptarnos a los cambios constantes de nuestro entorno.


Alguien que es flexible, está abierto a escuchar, analizar, valorar lo nuevo, buscar la oportunidad y adaptarse.


La resistencia se da cuando los cambios no nos gustan, nos asustan, no son como queríamos que fueran, suponen un modo de pensar o de hacer distinto al que estoy acostumbrado, esto nos frustra, tenemos miedo, muchas veces de no ser competentes en este nuevo entorno, nos provoca sentimientos de rabia y nos bloqueamos.


Cuando estamos resistentes a algunos cambios, actuamos:

  • Aplicando las mismas conductas a situaciones que necesitan que pensemos un nuevo plan.

  • Tenemos dificultad para entender el nuevo contexto.

  • Nos falta la disposición a adaptarnos.

  • Tenemos un aprendizaje más lento.

  • Vemos el cambio como una amenaza.

Recurrentemente decimos frases como estas:

“Las cosas ya nos son como antes”

“Este virus no va a cambiar la manera en que yo hago las cosas”

“Yo no puedo trabajar sin mi estructura de siempre, valoro mi rutina”

“Imposible aprender con clases on-line”

¿Alguien se reconoce en una de estas frases? Existen miles de frases, como éstas, con las que nos podemos sentir representados, de alguna medida, todos nos resistimos al cambio.

A veces nuestra cultura o sociedad (todos como comunidad) actuamos de manera rígida, al tener prejuicios, actitudes discriminatorias y pensar en estereotipos más que en personas. Vemos esto fuertemente aún con temas religiosos, raza, género, etc.

A lo largo de los años hemos ido cambiando nuestras ideas de sociedad, falta mucho por hacer aún. El cambio se ha dado con la “lucha” de algunas minorías para que se respeten sus derechos como individuos, mostrar y plantear ideas, que cuando estamos abiertos a escuchar, puede que descubramos cosas que antes no sabíamos o no nos detuvimos a pensar. De esta manera, de a poco comenzamos a flexibilizar nuestra idea sobre cualquier tema.

Por ejemplo. Las mujeres no podíamos estudiar una carrera o era muy raro hacerlo, sólo hace 70 años podemos votar, vivíamos bajo el prejuicio que no podíamos dirigir una empresa y menos un país. Con el tiempo, se han instalado nuevas ideas, se han derribado prejuicios y las mujeres hemos avanzado.

La mayoría de los grandes genios, fueron los locos de su época, por plantear ideas fuera de lo común, muchos murieron sin saber el impacto de su propuesta. Ej Van Gogh

Cuando actuamos de manera rígida, es por una “idea” que tenemos completamente incorporada en nosotros, la vemos como la verdad absoluta para nosotros mismos y tendemos a pensar que para todos es igual, es correcta y como debe ser. "Las cosas como son"


¿Cómo logramos desarrollar nuestra flexibilidad?

  • La flexibilidad es ponerle matices al blanco y negro.

  • Aceptar que el cambio ya se instaló, mirar de frente la realidad, sin ponerle la categoría de bueno o malo… sólo ES.

  • Sentir curiosidad por lo que viene.

  • Estar abierto a escuchar.

  • Poder cambiar de opinión (ES un derecho)

  • Interés por conocer nuevas formas de pensar.

  • Si el cambio que viene, no se adecúa con los objetivos que me propuse, volver a pensarlos.

  • Mirar la oportunidad más que la amenaza. (Pensar qué es lo que me da miedo de eso que veo que va a cambiar)

Si analizamos unos ejemplos prácticos.


Cuando empiezas un nuevo trabajo

El cambio de trabajo, puede ser un mundo nuevo, te vas a encontrar con una nueva cultura organizacional, quizás otras formas de vestir, nuevas costumbres, gente desconocida, puede ser un nuevo lenguaje (técnico).

Todo esto puede ser muy distinto a lo que estás acostumbrado, a la manera que tenías de hacer las cosas siempre.

Para adaptarte de mejor manera:

  • Observa tu entorno.

  • Pregunta todo lo que quieras (A juicio de un profesor que conocí, No hay preguntas tontas, si no tontos que no preguntan)

  • No saques conclusiones apuradas.

  • Fíjate en no hacer juicios, hasta que entiendas el porque se hacen las cosas de esa manera o una persona actúa de una determinada manera.

  • Pregúntale a tu jefe y compañeros, qué es lo que esperan de ti.

Otro ejemplo muy contingente, con la pandemia, muchas empresas, familias, organizaciones educacionales se están reestructurando o reinventando. Muchas porque tuvieron que prescindir de varios empleados, familias que van a tener que adecuarse a una nueva realidad económica, cambiar de cuidad, aprender a liderarse con el teletrabajo…etc.

Primero entendamos también que transformarme en una persona flexible, no se da de un día para otro, pasamos por muchas emociones y eso está bien, negarnos, rabiar, frustrarnos, llorar y patalear, es parte de la vida… lo único que tenemos que cuidar es no quedarnos pegados en esa emoción.

Los cambios son fuentes de tensión.

  • Observa cuán abierto y dispuesto estés

  • ¿Estás siendo colaborativo con las demás personas?

  • Revisa qué habilidades puedes potenciar en este nuevo escenario

  • ¿Habrá algo que tenga que aprender de esto?

  • ¿Qué pienso de esto nuevo que me toca hacer?

Ser flexibles, nos ayuda a vivir de mejor manera los cambios, a mantenernos vigentes, a mejorar nuestra escucha a aceptar otras ideas.

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